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Aprendizaje colaborativo y su efectividad: una controversia viva

29 abril, 2019
El aprendizaje colaborativo fomenta la interacción en grupo


¿Realmente funciona el aprendizaje colaborativo?, ¿sus resultados son buenos o somos victimas de propaganda de sus promotores? Es inevitable. Tan solo hablamos del tema en los pasillos universitarios o buscamos información en el buscador de Google, la controversia nos arropa. Muchos dicen que con la colaboración se obtienen los mejores resultados, otros sostienen que no tanto.

En esté artículo, voy a desvelar esta controversia. Primero, veamos de que se trata método de enseñanza que está cobrando fuerza en la actualidad.
¿Empezamos?

La colaboración es la chispa que enciende nuestro mundo y la educación no escapa de ella. Gracias a empresas como Uber y Airbnb Conocemos bien la economía colaborativa. Pero la realidad es que todavía no estamos familiarizados con la colaboración como técnica de estudio. Esto es así, a pesar de que esté sistema pedagógico es practicado desde hace décadas.

¿Qué es el aprendizaje colaborativo?

El Instituto Tecnológico de Monterrey define el aprendizaje colaborativo como una técnica didáctica que promueve el aprendizaje centrado en el alumno. Está técnica está basada en el trabajo en pequeños grupos, donde los estudiantes con diferentes niveles de habilidad utilizan una variedad de actividades de aprendizaje para mejorar su entendimiento sobre una materia.

El aprendizaje colaborativo es la construcción del conocimiento a través del trabajo en equipo. El alumno toma tal protagonismo en esté sistema que el profesor se ve relegado a un segundo plano.

Con está técnica didáctica, los estudiantes participan en grupos, en el que deben preocuparse por aprender, pero también por el aprendizaje de sus compañeros. Los alumnos no terminan su trabajo, hasta lograr que cada uno de sus compañeros también termine el suyo. De está manera, se mide tanto el esfuerzo individual, como el el grupo al que pertenece.

Con está técnica de aprendizaje, cada miembro del grupo debe conocer sus metas particulares y las metas en común. También debe ser capaz de medir su propio progreso, como el progreso del grupo al que pertenece.

El aprendizaje colaborativo también es llamado aprendizaje cooperativo y aprendizaje en grupos. Lo contrario es el aprendizaje competitivo, basado en la competencia rampante entre los estudiantes.

En el siguiente vídeo, José David explica brevemente de qué se trata está técnica de aprendizaje:

Un poco de historia

El sitio web ukessays.com explica que el origen del aprendizaje cooperativo (así le llaman ellos a esté tipo de aprendizaje) tiene lugar hace más de 100 años. Sin embargo, es a partir de 1960 que se inician investigaciones serias al respecto.

Los primeros investigadores sobre el tema son los hermanos David y Roger Johnson. Los hermanos Johnson iniciaron una cruzada contra el aprendizaje competitivo y ventajista en los Estados Unidos de la década de 1960. Sus investigaciones tienen tanto auge, que son considerados los padres del aprendizaje colaborativo.

Los hermanos Johnson fundaron el Centro de Aprendizaje Cooperativo de la Universidad de Minnesota. Esté centro sirvió como laboratorio de experimentación de está interesante técnica de aprendizaje. Al día de hoy, tienen centros similares en Shangai, Japón, Noruega y España. Tienen en su haber más de 100 investigaciones sobre el tema.

A partir de las ideas de los Johnson, investigadores de la talla de Robert Slavin, David Devris y Keith Edwards hicieron experimentos para probar esté tipo de aprendizaje. Estos experimentos aportaron pautas que todavía hoy se continúan utilizando.

Ventajas del aprendizaje colaborativo

Hay una regla pedagógica que reconoce que involucrar a los estudiantes en el aprendizaje colaborativo los ayuda a aprender mejor, cuando participan activamente en el proceso. Además, Los hermanos Johnson afirman que la gran mayoría de las investigaciones que compararon los patrones de interacción entre los estudiantes demuestran que aprenden mucho mejor cuando trabajan cooperativamente.

Dicho esto, vamos a citar algunas de las ventajas del aprendizaje colaborativo:

  1. Involucramiento del estudiante en actividades de aprendizaje donde pueden procesar información. Como resultado, el estudiante adquiere una mayor retención de la materia de estudio.
  2. Mejora la actitud hacia el aprendizaje.
  3. Mejora las relaciones interpersonales, al reconocer que todos los miembros del grupo tienen un objetivo en común.
  4. Aumenta el sentido del logro y el autoestima del estudiante.
  5. Desarrollo del sentido de orgullo en el estudiante. Aún más al darse cuenta que el logro del equipo se debió en parte a su colaboración.
  6. Promueve la interacción estudiante-profesor.
  7. Prepara al estudiante para la vida profesional y para interactuar con su entorno social.
  8. Desarrollo de habilidades de pensamiento, comunicación oral, autogestión y liderazgo de nivel superior.

Los elementos esenciales del aprendizaje colaborativo

Los elementos esenciales del aprendizaje colaborativo son la responsabilidad individual, interdependencia positiva, interacción cara a cara, trabajo en equipo y proceso de grupo. A continuación vamos a detallar cómo intervienen estos elementos en el proceso de aprendizaje.

  • La responsabilidad individual permite que cada miembro del grupo comprenda sus responsabilidades y las de sus compañeros.
  • La interdependencia positiva hace que los estudiantes se apoyen mutuamente para lograr ser expertos en la materia. Además, logran desarrollar habilidades de trabajo en equipo.
  • La comunicación cara a cara es un elemento comunicativo que se expresa en el trabajo real. Los estudiantes promueven su éxito como miembros del equipo. Ofrecen retroalimentación para mejorar su desempeño y analizan las conclusiones. Además, desarrollan un sistema académico de soporte personal, logrando resultados de mayor calidad.
  • El trabajo en equipo permite a los estudiantes desarrollar habilidades y competencias de liderazgo para lograr junto al grupo las metas propuestas.
  • El Proceso de grupo es el elemento con el que los estudiantes establecen las metas periódicamente y evalúan sus actividades.

En esté vídeo del canal EducaixaTV, David Johnson expone sobre el aprendizaje colaborativo. El vídeo es largo, pero está en español.
¡Te aseguro que no tiene desperdicio!

Tipos de grupos colaborativos

Los hermanos Johnson identifican tres tipos de grupos colaborativos: formal, informal y grupo base. los voy a ampliar a continuación.

  • En el grupo formal el profesor estructura actividades académicas para trabajar dentro del grupo.
  • Los grupos base aseguran que los estudiantes estén involucrados de manera que organicen material, lo expliquen y lo integren en estructuras conceptuales.
  • Los grupos informales son los que más se utilizan si no hay un tiempo predeterminado para interacción entre los alumnos. Se trata de grupos estables y heterogéneos, creados con la finalidad de brindar asistencia y apoyo mutuamente, cada vez que surja una necesidad.

La controversia sobre el aprendizaje colaborativo

Después de leer sus ventajas, pareciera que el aprendizaje colaborativo es la técnica perfecta para lograr la anhelada comprensión de los contenidos. Sin embargo, al promover la cooperación entre distintos miembros de un grupo, que interactúan en igualdad de condiciones, los conflictos son inevitables.

De hecho, varios autores han criticado está técnica de estudio debido a los problemas que genera. Estos problemas están relacionados a los conflictos de ideas, desacuerdos, malentendidos e intentos de coartar la libertad de participación que debe primar en la elaboración de las estrategias grupales.

Ante está lluvia de críticas, los mayores propulsores de esté modo de aprendizaje, los hermanos Johnson observaron que «se ha visto que cuando los estudiantes interactúan, los conflictos entre sus ideas, conclusiones, teorías, información, puntos de vista, opiniones y preferencias son obvios«. De está manera, sus máximos propulsores admiten una obvia debilidad en está técnica.

Críticas con fundamento

Otra crítica que se le atribuye al aprendizaje colaborativo es que cuando el grupo falla, existe una tendencia a culpar a los demás. En esté caso, en el grupo, los miembros más débiles se convierten en chivos expiatorios. Otro problema son los estudiantes silenciosos, que aprovechan su bajo perfil para no colaborar, a sabiendas de que sus calificaciones dependen del resultado que tenga el grupo.

En un ensayo publicado por ukessays.com se cita los estudios previos de Galton et al. (1980) y Bennet (1987). Estos estudias han demostrado que, mientras que los niños en las aulas pueden verse sentados en grupos, su modo de trabajar rara vez es colaborativo. Podemos agregar que mientras más temprana es la edad de estos niños, menos probable es que colaboren entre sí.

En el citado ensayo se plantea el «Free-rider» como un problema familiar en el trabajo en grupo. Los autores también citan un estudio de Per Ola Börjesson et al. denominado “Equitación libre en el trabajo en grupo – Mecanismos y contramedidas”. En esté estudio se describió la práctica de la conducción libre en el trabajo en grupo: “uno o varios miembros de un grupo contribuyen tan poco a un proyecto grupal que, si se otorga la misma calificación a todos los miembros de el grupo, el grado sería engañoso e injusto ”. Por lo tanto, esto puede llevar a la conclusión de que determina que tal problema es inevitable.

Pero los problemas tienen solución

Ante tantas criticas, hacia falta alguien ajeno a los hermanos Johnson que defienda el aprendizaje colaborativo. Afortunadamente, Cohen (1996) intenta salvar la situación cuando destaca que «los desacuerdos sobre las ideas son una señal saludable durante el trabajo grupal, siempre que el desacuerdo intelectual no degenere en un conflicto interpersonal agudo«.

A está amplia discusión entre los investigadores y expertos en materia educativa, podemos agregar que la responsabilidad de evitar que los conflictos entre los miembros del grupo dañen el objetivo de la clase recae sobre el profesor. Esté debe cumplir su papel de tutor, guía y árbitro del grupo, resolviendo los conflictos de manera imparcial.

Conclusión

En una entrevista magistral que hizo el periódico El País a David Johnson, el investigador hizo referencia a la idea exacta del aprendizaje colaborativo o cooperativo, como se le quiera llamar. Johanson establece que no se trata de «juntar a cinco personas en la misma habitación, sentarlas en circulo y decirles que son un grupo, no quiere decir que vayan a cooperar de forma efectiva«.

Para que esa colaboración será realmente efectiva es necesario que se den los cinco elementos esenciales que integran la metodología planteada por los hermanos Johnson. Se trata de crear una cultura de convivencia estudiantil, donde cada alumno se vea a sí mismo como miembro de un ecosistema de aprendizaje, entendiendo cuál es su responsabilidad en el.

Después de leer este articulo, ¿crees que el aprendizaje colaborativo puede ayudarte a mejorar tus resultados académicos? Por favor, contesta en los comentarios.

Fuentes: